La felicidad también se cultiva: mujeres que siembran desarrollo en los territorios
En la Agencia de Desarrollo Rural sabemos que el campo se construye con trabajo, compromiso y propósito. Pero también sabemos que, así como se cultiva la tierra, la felicidad también se cultiva.En el marco del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, queremos reconocer el liderazgo de las mujeres que hacen parte de la ADR y que, desde sus territorios, trabajan todos los días por el bienestar de las comunidades rurales.
Actualmente, 6 de nuestras 13 Unidades Técnicas Territoriales están dirigidas por mujeres, profesionales que no solo lideran procesos institucionales, sino que también acompañan de cerca a campesinos, asociaciones y comunidades que confían en la ADR para seguir construyendo oportunidades en el campo.
Para conmemorar esta fecha, conversamos con algunas de nuestras directoras territoriales y les preguntamos cómo cultivan la felicidad en sus vidas y qué significa para ellas “sembrar felicidad” desde su rol en la ADR. Sus respuestas nos recuerdan que el desarrollo rural también se construye desde la sensibilidad, el compromiso y el servicio.
Cultivar la felicidad en lo cotidiano
Para Eliana Teresa Zambrano Almansa, directora (E) de la UTT 3, la felicidad se encuentra en los pequeños momentos y en el propósito del trabajo diario. “Cultivo la felicidad en las cosas sencillas: en escuchar, en servir y en sentir que mi trabajo tiene un propósito. La encuentro cuando veo el esfuerzo de los campesinos dar frutos, cuando una comunidad avanza y cuando una familia rural tiene nuevas oportunidades”.
En esa misma línea, Clara Lucía Gutiérrez, directora de la UTT 6, destaca que la felicidad también se construye en las relaciones humanas y en el sentido que le damos a lo que hacemos cada día. “La felicidad está en mi familia, en la gente que quiero, pero también en el trabajo con las comunidades rurales que tanto nos enseñan. Escuchar a los campesinos y ver su esperanza nos recuerda constantemente por qué hacemos lo que hacemos”.
Para Carolina Andrea López Rosas, directora de la UTT 9, la felicidad se cultiva desde la fe, el servicio y el equilibrio entre la vida profesional y personal. “La cultivo construyendo relaciones respetuosas y empáticas con mi familia, con mis colaboradores y con las organizaciones que trabajan la tierra. También en el tiempo que destino a mi hija, a mi esposo y a las personas que amo, porque es en el hogar donde mi corazón se fortalece”.
Por su parte, Mónica Perdomo Patiño, directora de la UTT 11, señala que la felicidad comienza por el bienestar personal y se fortalece en la vocación de servicio.
“Sembrar felicidad comienza por el cuidado personal y la salud, por fortalecer el vínculo con la familia y por construir relaciones basadas en el respeto y la confianza. Hacer lo que nos apasiona, como trabajar por el bienestar de las comunidades, es una de las mayores motivaciones para seguir adelante”.
Sembrar felicidad desde el desarrollo rural
Para estas directoras, su labor en la ADR también es una forma de sembrar felicidad en los territorios. Para Eliana Zambrano, esto significa escuchar a los campesinos, respetar su conocimiento y gestionar proyectos que generen desarrollo, entendiendo que cada avance representa nuevas oportunidades para las familias rurales.
Clara Lucía Gutiérrez lo resume como sembrar oportunidades en el campo: “Cada proyecto productivo, cada sistema de riego y cada activo que llega a una organización campesina representa una posibilidad real de mejorar la vida de muchas familias”.
Desde su experiencia en el territorio, Carolina López considera que sembrar felicidad también está en hacer bien el trabajo que corresponde cada día, con responsabilidad y compromiso hacia las comunidades rurales.
Por su parte, Mónica Perdomo resalta que sembrar felicidad desde la ADR implica ejercer cada responsabilidad con amor, empatía, respeto y transparencia, honrando la confianza de las comunidades. Además, recuerda que la fortaleza, la disciplina y el liderazgo —especialmente el de las mujeres— son pilares fundamentales para seguir avanzando en la transformación del campo.
Mujeres que cultivan futuro
Las directoras territoriales de la ADR representan el liderazgo, la sensibilidad y la determinación de muchas mujeres que trabajan por el desarrollo rural en Colombia. Su trabajo demuestra que sembrar oportunidades también es sembrar esperanza, y que cada proyecto, cada acompañamiento técnico y cada comunidad fortalecida es una semilla que aporta al bienestar del campo colombiano.
En este Día Internacional de la Mujer, desde la ADR celebramos la fuerza, el compromiso y la vocación de servicio de todas las mujeres que, desde distintos roles, cultivan desarrollo, oportunidades y felicidad en los territorios.
Por Valeria Uribe, comunicadora social Oficina de Comunicaciones